domingo, 22 de octubre de 2017

Los falsos Christian Grey de Anabel




A muchas nos critican por haber leído 50 sombras,  pero luego son muchos los que fardan de que “Christian Grey no me llega ni a la suela del zapato”.

Me he cruzado con varios tíos que me han puesto la miel en los labios diciendo que conocen y practican en BDSM, que saben dar unos buenos azotes para correrme del gusto y bla bla bla.

Yo ya he comentado en alguna ocasión que soy bastante curiosa, y que no me cierro a experimentar cosas nuevas que puedan resultarme realmente placenteras en el sexo, pero primero tengo que saber que hay buena base “con la que trabajar” y amigas mías, hay mucho flipado con muchos juguetitos que luego no saben ni meterla.

Ejemplo claro: El Juguetero. Un mostoleño con una colección curiosa de “juguetitos sexuales”. Vaya carita ponía mientras me los mostraba, como un niño pequeño que te enseña ilusionado lo que le han traído los Reyes Magos. Una pack de plugs anales, un estimulador con cabezales intercambiables, un arnés con pene… Ahí me surgió mis primeras sospechas… si tienes un arnés con pene, para usarlo conmigo (porque él decía que a él, ni el pelo ni una gamba) ¿para qué coño quieres tu propio pene? ¿Artículo de decoración? Hasta tenía un par de juegos de electroestimulación…  

Nos pusimos al lío. Reconozco que el chaval sabía manejar muy bien esas grandes manos y cómo tocar las teclas para hacer que me corriese y empapar media cama. Aunque debo decir que o eres muy torpe o no es muy difícil que puedas conseguir que haga un buen squirting en toda regla (jajajajajaja).
La verdad es que mientras nos calentábamos si vi una similitud con Cristian Grey… “no me muerdas las orejas que no me gusta… no me toques los pezones que me molesta un montón, mi ano ni olerlo que me mosqueo mazo… ¿Saco un pintalabios como en el libro y me marcas las zonas donde sí puedo hacer algo? Hasta me dijo que no me sintiera mal si no se entonaba mientras se la chupaba, que a él eso “ni fu ni fa”… Hasta que probó como hago yo las mamadas, claro.

“La segunda en la frente”: Un tío de 1,85 m y de unos 95 kg perfectamente, grandote, con espalda y buenos brazacos… totalmente proporcionado si no fuera por esa pollita… De sangre me dijo que era… Lo que tenía ahí era una polla culera en toda regla; ya sabéis, para el sexo anal entraba perfectamente, pero cómo no sepas como usarla por delante… ni cosquillas.
Los jugueteos estuvieron bien, aunque me sorprendió bastante que a posteriori me dijera que el 69 que hicimos fue el mejor que había hecho en la vida… Chico, me he sentado en tu cara para comértela mientras me lo comes tú, no veo nada del otro mundo…

-          ¿Cómo lo haces habitualmente?
-         No, no lo suelo hacer…
-          Ammm (joder con el que dice que es un cerdo en la cama…) 

Hablemos de la penetración. La anal perfecta, como cabía de esperar con esa polla. La disfruté bastante. Entró sin ayuda de mucha estimulación ni lubricante, como suponía. El chico se sorprendía, aunque ya le había advertido, de mi lubricación natural (con qué tías se habrá cruzado este hombre…) Terminó enseguida, bastante antes de lo esperado, pero lo achaqué a la gran motivación y fascinación de mis reacciones sexuales, y que llevaba más de un mes sin meterla. E hizo algo que me hizo mucha gracia y no me molestó para nada… se corrió gritando como si no hubiera un mañana.

Pero yo seguía cachonda, soy bastante insaciable, así que empezó a utilizar el vibrador con un cabezal que me estimulaba a la vez el clítoris, la vagina y el ano, de manera bastante superficial estos dos últimos para mi gusto, así que saco el arnés con pene y me lo penetró una y otra vez, y la verdad… prefiero mi gran amiguito vibrador que tengo en la mesilla de noche. 

Yo quería más, así que dejo la mierda de los juguetes y se puso con las manos. Un dedo… dos dedos… y por fin me sacié, por el momento.

Luego juegos de caricias, abracitos, pausa para un cigarro con unas risas… El chaval era majete, me hacía sentirme muy a gusto, y eso es un punto a su favor. Además, fue justo apagar el cigarro y me enganchó por banda la entrepierna haciéndome “un spiderman” hasta que solté un grito ahogado seguido de esa risa tonta que me sale cuando me corro, mientras empapaba el suelo de la terraza de la cocina. Menos mal que no llegaba las bragas puestas, porque no había traído muda… 

Y empezó el segundo round. Otra decepción. Que sí, que me comió el coño bastante bien y las manos sabía usarlas, pero… ¿Qué pasa con mis tetas? ¿Te has fijado en mis pechos? ¿Conoces su existencia? Que vale que a él no le guste que le hagan nada en los pezones, pero a mí que me estrujen las tetas, me las succionen, que me aprieten los pezones hasta el rozar el dolor… ufff me pone perrísima. Entre tanto juguete, ¿no tienes al menos unas pinzas? Buuuuu fuera fuera. ¿Y eso de que sabe dar unos buenos azotes? Cielo, tengo un buen culo ¿Por qué me das al final de la espalda? No me jodas que me tengo que marcar con una cruz donde tienes que darme, ¿dónde he dejado el pintalabios?

Pero la rehostia fue cuando ese grandullón por fin me la mete y resulta que lo que prometía ser un empotrador se convierte en el osito Mimosín, cogiendo un ritmo suave y pausado, con lo que mi entonación se convirtió en frustración (con esa pollita no me hagas esoooo)… y una vez más, terminó mucho antes de lo deseado por mí… con grito, eso sí.

Moraleja: Si tiene muchos juguetitos ya sabes por qué,  quiere compensar el no saber follar.
Eso sí, al final me quedé sin probar el electroestimulador… mierda.

jueves, 29 de septiembre de 2016

La caliente Anabel

Primero empiezo con ese lobulo tuyo que me llama a gritos que lo muerda...
Bajo a tu cuello... tu torso desnudo... y aprovecho para morderte un pezón...
Te meto la mano por dentro del pantalon para notar esa polla tuya que empieza a palpitar...
Sólo de notarla empiezo a sentir como se humedece mi entrepierna...
Me encanta sentirla... tanto que no me puedo resistirme... te bajo los pantalones y me la meto en la boca...
Me la voy a comer entera... es más, quiero que te corras en mi boca...
Juego con el piercing de mi lengua en tu capullo mientras te aprieto un poco los huevos... tanto para que te de "cosilla" y te estremezcas un poco pero sin hacerte daño...
Abro bien la boca y bajo poco a poco hasta que me llegue a la campanilla...
Quiero saborearla entera, milímetro a milímetro...
Subo también despacio, pero esta vez sacando un poco los dientes... para que te vuelvas a estremecer dentro de mi...
Hasta volver a tu capullo...
Lo empiezo a chupar y lamer como un cucurucho de helado que se empieza a derretir...
Estoy tan excitada que quiero probar a que sabes...
Como si no hubiera mañana me pongo a lamerla de arriba a bajo... por todos lados... como si me hubiera vuelto loca...
Joder... está tan dura... y yo tan mojada...
Me subo encima tuya y me la meto como si fuera un puñal en el corazón de un enemigo...
Dios... como la noto...
La saco y repito el movimiento, notando en todo su esplendor dentro de mi...
Y otra vez...
Y otra...
Quiero clavarmela hasta el fondo...
Quiero sentir como te corres dentro de mi...
Que te corras como no te has corrido en tu puta vida...
Diosssssssssss
Muy bien hecho... ya te puedo desatar del cabecero de mi cama.

lunes, 29 de junio de 2015

Capítulo 8. Los amantes de Anabel.



El otro día me preguntó el Vasco qué con cuantos tíos me había acostado en el Badoo, como intentándome ofender o algo así… yo le pregunté que con cuántas se había acostado él a lo largo de su vida, “con más que tú, pero por edad” (él tiene 38) le insistí y sacó como unas veinte… y yo “ajam… pues más o menos igual... lo que pasa es que tú ha sido en veinte años y yo en año y medio… pero el total es más o menos” blanco se quedó... jajaja.

La verdad es que no llevo la cuenta exacta… al principio sí que me lo apuntaba mentalmente… a ver, voy a intentarlo:

·        El padre adultero. Mi primera vez y fue para coronarme. No es que tuviese pareja, que me lo olía, es que tenía un niño (me enteré al subirme al asiento trasero del coche, por la sillita) y otro de camino… De eso me enteré por su mujer al día siguiente, porque además de adultero era gilipollas. Se quedó dormido con el Badoo abierto y con una conversación mía subidita de tono… Casi me muero, pero eso es otra historia.

·        El Comecoños. Qué indignado se quedó porque no llegué al orgasmo mientras estaba ahí buceando… y es que pobre, en su defensa diré que me pilló en plena “re exploración de mi cuerpo”.

·        Antoñito. A éste le dediqué el Capítulo 4… Fue el que me desvirgó el culo, entre otras cosas… ufff.

·        Militar nº 1, nº 2, nº 3… Policía nº 1, nº 2, nº 3… Creo que más de la mitad de las Fuerzas del Estado están en el Badoo, y de ellas al menos el 80% tienen pareja (cuidadín esas novias) Ya hablaré sobre ellos porque “telita”.

·        Nachete. Ay “mi” Nachete… Buscar el post de Nachete… A las mentes más calenturientas creo que les gustará.

·        El Vecinito. Otro que se merece un post para él solito… Será una historia agridulce, voy avisando.

·        El Pesado de Arganda. No paró hasta que me mal folló en su coche, y luego el “notas” quería repetir… Yo  no caigo dos veces en esa piedra, malgastaste tu oportunidad.

·        El Pastelero. Con lo cachonda que me ponía por teléfono, lo bien que me comió el coño, y cuando sacó esa churrilla… “Que sí, que yo tendré el coño muy grande, pero es que tú tienes la polla muy pequeña…” 

·        El Enamorado. Este es el del dicho “prometo prometo hasta que te la meto y una vez metido, nada de lo prometido” ¿os suena? Pues sí, yo también caí, y dos veces además porque “dame otra oportunidad, que he cambiado”. Momentos de debilidad tenemos todos, y este era un osito achuchable… y más listo que el hambre.

·        El Christian Grey… de palo. La primera y única (y espero que última) vez que he rechazado un polvo. Prometía mucho. Quería llevarme a sitios oscuros… Me quería hacer cosas que me intrigaban y excitaban bastante… Incluso me pidió que no llevara pantis para que más adelante pudiera quitarme las bragas… ¿Qué pasó? Que las citas a ciegas no suelen salir bien ¡Nunca quedéis con nadie sin verlo en foto antes!

·        “Mami que será lo que tiene el Negro…” ¿Os lo digo? Porque MADRE MÍA… No he gastado tanto lubricante en mi vida… y no pongáis los ojos en blanco, que no era para mi culo (¿ESTAMOS LOCOS?) Fueron dos polvos ¿vale? Pero mi entrepierna no es la misma desde entonces… Era grande incluso hasta para mí. No es ningún mito lo que dicen de ellos… Ya os lo contaré exhaustivamente. No apto para mentes sensibles.

·        El Summer Lover. Un granadino que conocí donde veraneé con mi “tete”. “Qué bonita es Calpe”. Creo que volví más blanca de lo que me fui… pareció que nos habíamos ido de turismo sexual jajaja. Me hice un “último tango en parís” con él. Yo no sabía que se pudieran hacer tantas posturas sexuales ni tener tantos orgasmos seguidos hasta ese verano. Para mí también fue un reto, porque no le gustaba que bajasen al pilón, le daba “cosica”, no lo disfrutaba…. Al final de mis vacaciones cambió radicalmente de forma de pensar... Soy la puta ama de las mamadas ¿vale?

·        El Carnicero Infiel. Que con su mujer “no folla”. Pues o es muy tonta tu mujer o es que la has destrozado viva y se tiene que "reconstruir". Porque madre mía, cada vez que viene me deja con las piernas temblando dos días. Ni gimnasios ni hostias, con éste en 30 minutos es como correr una media maratón… Eso sí, bebed antes mucha agua porque hay peligro de deshidratación.

·        Julito. Compi de piso. Tengo que reconocer que tiene su morbo follarte a tu compañero de piso. Hacer como si tal cosa delante de la tercera compi para empezar con las insinuaciones y acabar follando en el sofá... Pero no lo volvería a hacer, cuando se tuercen un poco las cosas se enrarece mucho el ambiente donde convives. Eso sí, con él el cibersexo es brutal.

·        El Ingeniero Opositor. A éste le gustaba poner el culo en pompa mientras se la chupaba a ver “si colaba” (le nombro en el capítulo 6) Otra polla culera y otro que no me duraba ni medio asalto.

·        El Gallego. El embaucador por excelencia. Como me hizo el lío para un polvo de mierda…

·        El Conejero. Como me la coló… nunca mejor dicho jajaja. Éste era del grupo de “los  sobraos”… y es que perro ladrador… jajaja. Hoy justamente me ha escrito otra vez por el Badoo, yo ni me acordaba de él… hasta que me lo ha recordado y he dicho mismooooo “Sigue buscando, chaval”… Por el nombre ya sabréis como le gustaba follar, ¿verdad? 

·        Alfonso… Mi único intento real de relación sentimental… y fallido. La primera toma sexual fue un desastre pero luego “progresó adecuadamente”. Realmente un pro del sexo oral, el cabrón tenía la clave, sabía dónde y cómo tocar. Lástima que para lo demás resultó ser un gilipollas… “Virgencita, que me quede como esté”.

·        El Vasco. Yo creo que el tío más raro con el que me he acostado, tanto como persona como en el sexo… Seguiremos informando.
 
Por ahí tiene que ver alguno más, aunque no dignos de mención. También estoy contando a los compañeros de cama, el cibersexo es otra lista que me resultaría imposible de enumerar (¿suena muy de guarrilla? Jajaja) Y también cuento amantes, no polvos. Con muchos repetí e incluso con alguno practiqué un período de monogamia, no por compromiso, si no porque “andaba cubierta”… Lo que veo es que no está mal ¿no? Jajajajajaja.